Desde la más remota  antigüedad, los símbolos forman parte del lenguaje visual de la  sociedad.

Un símbolo es la representación perceptible de una idea, con rasgos asociados por una convención socialmente aceptada.

Las mariposas hablan de transformación y cambio, por este motivo siempre se  ha relacionado por excelencia la simbología de este animal  al mundo de las féminas.

Así como la crisálida se convierte en una hermosa y colorida mariposa, la niña transita el inexorable camino que guiara sus pasos hacia la madurez,  abandonando la calidez de la inocencia  para  adoptar  la belleza sensual que caracteriza a la mujer.

Como una oda a las mujeres Erika Hartje crea esta magnífica  colección de bisutería fina teniendo como principal  protagonistas a las mariposas.

Ya  en la joyería clásica como en la vanguardista se ha utilizado  este animal como motivo decorativo. A pesar de ellos Erika Hartje  consigue que sus diseños destaquen por su tratamiento sutil  y versátil.

Contenidas en tres modelos diferentes, denominadas  entera , calada o  mixta ofrecen la posibilidad de escoger entre una amplio abanico de diseños y tamaños que más se adapten a nuestros gustos y necesidades.

Collares, broches anillos o pendiente disponibles en distintos acabados y en tres mediadas  seducirán  a las amantes de la bisutería, con  la gracia y   posibilidad de encontrar la pieza exacta para cada mujer, el tamaño grande para las osadas y la mediana o pequeña para aquellas personas que disfrutan de la sobriedad de los complementos.

Su carácter sobrio con tendencia elegante  las convierten en ideales aliadas para resaltar los diferentes estilos de moda desde el casual urbano hasta el más chic de los looks, sin dejar pasar por alto la onda hippie caracterizado por el blanco tan utilizado en la temporada estival de la moda mediterránea, lugar desde donde nos llegan volando estas preciosas mariposas.


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